Un taco de billar, un feca y ningún dueño
por la sucia ventana una llovizna,
cosas y cosos que yiran con mal ceño
y un vago que sonríe sin carisma…
La prosti en el estaño, vaso de agua
con bocado habitual, una aspirina,
piensa en los mangos del canuto de su enagua
y añora su catrera en la matina.
Un ibérico mozo bostezando
pasa el trapo rejilla a una botella
y pita el faso que se está acabando
mirando la de Expréss que humea.
La mesa de billar, y sus tres bolas
divertimento sordina, ningún ruido
y un telefón que bate: No funciona
cual broche del boliche mal parido.
Un pibe lustrabotas muy mojado
cepilla las ojotas a sí mismo
y se ríe tarumba, muy fajado
privilegiado por el populismo…
Y ese cartel que dice que se cierra
el Bar de la Amistad, (cambio de dueño)
mientras un curda lo lee y se derrumba,
alucinando los vapores de un mal sueño.