jueves, 27 de noviembre de 2008

EL BARRIO DE LA PATERNAL


No tiene nada que envidiar de Triana
con sus rincones de turbios recovecos
tipos perdidos, humildes, temulentos
que no temen los golpes ni las biabas.

El mío es barrio gris, con oro bajo,
purretes carasucias, abandono
con sus solteras madres, sin encono
y su mundo sutil, el del relajo.

También pasan algunos, laburantes
observando el futuro de reojo...
con estado de cuenta siempre en rojo,
y se van arrugando, tan campantes...

Mi barrio está en silencio, con sus parras
y ese dulce perfume de glicinas
que inspirara amorosas sonatinas
que el recuerdo revuelve entre sus garras.

Y nada tiene que envidiar de Triana
porque aún sigue inspirando a los poetas
mientras exista una mujer coqueta
con el rumor secular de una guitarra.

Mi barrio será igual, donde yo vaya
y observe la sonrisa de su gente
bastará que no sea indiferente...
sabiendo que son todos de mi laya!

1 comentario:

Matías dijo...

La foto no es de La Paternal, sino más bien es perteneciente a todo lo opuesto: Villa Crespo. La ubicación de dicha imagen es en Juan B Justo y Corrientes.
Buen poema, igualmente.
Tengo la dicha de vivir en este barrio.

Pd: obsérvese bien la imagen, la fumigada que se mandaron. Para entender el tema, busque Chemtrails